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Sarampión: enfermedad prevenible


Sarampión: enfermedad prevenible


Hace unos meses regresó a Venezuela una patología eruptiva de la infancia catalogada como agresiva e infectocontagiosa.

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que solo afecta a niños y adultos jóvenes. Excluye a animales.

A través de los años ha sido considerada como una de las principales causas de muertes infantiles en el mundo, lo que deja en completa vulnerabilidad a los pequeños del planeta.

Este mal reapareció en Venezuela ocho meses después de que el comité internacional de expertos de la Organización Panamericana para la Salud (OPS) certificara al país como libre de sarampión y rubéola.

La patología infectocontagiosa resurgió tras el contagio de varios infantes en el barrio Santiago Mariño I, en la Ruta I de Vista al Sol, San Félix.

Entre agosto y septiembre de este año, más de 200 casos sospechosos encendieron las alarmas de salud pública en Ciudad Guayana.

Las personas se acordaban del sarampión, pero antes de esta reinfección colectiva, no le temían. En parte porque desconocen cómo actúa y cuáles son sus consecuencias.

Esta infección viral -aunque es  fácil de prevenir a través de inmunización- puede sufrir severas complicaciones.

Todo radica en que su sintomatología no aparece sino hasta diez o 14 días después de la incubación, de acuerdo con lo que explica el infectólogo Hugo Cedeño Javier.

Pese a que la persona que porta el virus no manifiesta malestar durante la primera fase, puede contagiar a otros desde el día tres de haberse enfermado, hasta el 39. Por ello, requiere cuarentena.

La contaminación normalmente es a través del contacto directo y del aire.

Proceso de contagio

El riesgo de adquirir el virus lo tienen aquellas personas que nunca fueron vacunadas contra está enfermedad durante su infancia.

Se puede proliferar a través de estornudos o gotitas de saliva esparcidas al toser, puesto que el virus sobrevive en el aire por un período de dos horas.

El contacto directo es otro favor de riesgo; los individuos son propensos a enfermarse al usar los mismos utensilios para comer, así se laven correctamente.

Las secreciones nasales o el sudor en la piel también permiten el fácil contagio.

En otras palabras, quien esté frente a una persona afectada debe evitar besos, abrazos, apretones de manos o usar prendas de vestir y sábanas contaminadas.

Según la pediatra Dorcas Lyon, después de contagiarse, la segunda fase es la prodrómica, en la que el enfermo presenta un alto cuadro febril de 38.5 a 40.5 grados centígrados.

Tras la fiebre aparece la tercera fase que es la exantemática -dijo la especialista-; en ella inicia el brote rojizo o sarpullido.

“Cuatro días después de esta etapa es cuando hay más alto riesgo de contagio”, argumenta Lyon.

Características

En los 12 días de la fase de incubación el paciente tendrá reacciones diversas, más no malestar,  dependiendo de su organismo.

Los cuatro días siguientes, cuando esté en la segunda fase, es decir, prodrómica, se acentuarán dolencias parecidas al resfriado como: fiebre.

“Presentará tos, secreción nasal, dolor de garganta y conjuntivitis”, informa el secretario general del Colegio de Médicos del estado Bolívar, seccional Ciudad Guayana, Hugo Lezama.

Progresivamente aparecerán manchas en la piel conocidas como exantemas, cuyas características son muy parecidas al sarpullido rojo; esta sería la tercera fase de exantemática, la cual dura menos de siete días.

El infectólogo Hugo Cedeño argumenta que este tipo de eritematoso-maculopapular comienza en la cabeza, cara, tronco y extremidades.

Después de este proceso aparece la cuarta y última fase, pero solo en aquellas personas a las que se les complica la enfermedad.

Los niños sufren secuelas como neumonía, bronquitis y encefalitis, según refiere la experiencia de la doctora Lyon.

En los adultos podría agravarse aún más las afecciones de tipo hepática, gastroenteritis y diarrea.

La nutrición del paciente será fundamental para el avance la enfermedad, sostiene Hugo Lezama.

Los niños desnutridos tienen mayor tendencia a complicaciones durante el sarampión, debido a que no pueden desarrollar por sí solos la inmunización necesaria para recuperarse.

Las mujeres embarazadas también son frágiles ante este virus, porque puede provocar en ellas abortos o partos prematuros; inclusive -según expertos- efectos secundarios en los bebés.

Pero no todo es malo en el sarampión, quienes logran recuperarse de él, se vuelven inmunes para siempre. Al menos es lo que coinciden Lezama y Cedeño.

Tratamiento

No hay ningún tratamiento sistemático para tratar la enfermedad; los especialistas recomiendan tomar analgésicos para aliviar las molestias causadas por la fiebre y antitusígenos en el caso de que haya tos.

La únicamente prescripción médica es el acetaminofén.

El  resto de los síntomas desaparecen de forma natural; por sí solos. Siempre y cuando no se compliquen con neumonía o bronquitis.

De ser así deben ser recetados antibióticos, señala el doctor Cedeño Javier.

La buena alimentación será la única salida de la enfermedad; los especialistas recomiendan estar bien hidratados.

El paciente debe ingerirse abundante líquido, antialérgicos y vitamina C.

Prevención

Esta enfermedad no tiene ninguna forma de supresión que no sean jornadas habituales de vacunación.

La trivalente viral, también conocida como SPR y SRP, es la vacuna establecida en el esquema de inmunización humano para evitar el virus.

Esta inyección previene el sarampión, la parotiditis y la rubéola.

Cada niño debe ser vacunado entre los 12 meses nacido y los cuatro años, pues en ese período de tiempo es más propenso a contagiarse.

“Quien no tiene protección está en riesgo de adquirir el virus, sobre todo si son lactantes y niños en edad preescolar”, puntualiza Lyon.

En Venezuela se restringe a los adultos hasta los 39 años de estos planes porque se cree que este es el rango de edad en el que estuvieron en contacto con el virus.

Reaparición

El pediatra puericultor Lezama ve con preocupación del mal después que estaba erradicado en el país.

“Era una enfermedad que estaba controlada en Venezuela desde el año 1993”, sentencia.

Dice que ante este nuevo brote se podría hablar de una epidemia que provocaría muertes en países vecinos donde el sarampión ha sido prácticamente eliminado.

La razón es porque “aparentemente el control sanitario de Venezuela presenta fallas”.

Ante esta situación Lezama considera que los recientes casos sospechosos y comprobados  pueden resultar mortales, debido a que “el sistema de salud pública ha fracasado por la crisis socioeconómica”.

Cedeño Javier respalda su opinión, pero además de responsabilizar al Gobierno nacional del bajo control epidemiológico, también indica que muchos padres han dejado de preocuparse por cumplir con el esquema de vacunación de sus hijos.

Critica que las autoridades sanitarias  han interrumpido el sistema de inmunización sistemática y que esto trajo como consecuencia el resurgimiento de la enfermedad.

Por su parte, Lyon menciona que a raíz de los reportes de agosto y septiembre, una comisión de la OPS investiga, a través de una vigilancia epidemiológica, la ubicación exacta de dónde emergió el nuevo brote.

La pediatra asegura que también indagan qué tipo de virus afecta a la  población, ya que aunque solo se conoce un serotipo del sarampión, científicamente se han descrito 19 genotipos diferentes alrededor del mundo.

Diagnóstico

Además de las señales físicas que presenta la enfermedad, la persona debe someterse a dos exámenes específicos para su diagnóstico; uno es la serológica y el otro el cultivo de secreción.


Fuente: primicia.com.ve