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El fin del neolenguaje económico


El fin del neolenguaje económico



Por años el gobierno nacional ha sido hábil escondiendo cifras y realidades. Ha llegado la hora de ponerle número al daño patrimonial.
Ha llegado la hora de conocer los resultados económicos del 2017 . Ante la carencia de cifras oficiales, instituciones, gremios y consultoras ofrecen un panorama cercano a la realidad.

Tradicionalmente los últimos días de cada año el Banco Central de Venezuela ofrecía una rueda de prensa para dar a conocer los resultados de la gestión; sin embargo, esta obligación pasó a formar parte del grupo de tradiciones decembrinas que ya no se cumplen, según reseña un artículo publicado en el portal Venepress. 

En la Venezuela de los últimos años todos perciben, sufren y aseguran que la economía va mal, pero no se sabe cuán mal. Y esta opacidad sin duda ha representado una ventaja para el gobierno, experto en la materia de generar eufemismos, acuñar nuevas palabras y edificar el discurso político en base a un neolenguaje vacío de contenido, pero lleno de símbolos que les son útiles.

Conindustria se mantiene como la única confederación de gremios que continúa realizando esfuerzos para presentar algunas cifras que reflejen la realidad económica. El resto de los gremios realiza aproximaciones puntuales de sus sectores en el mejor de los casos, pues la mayoría están tan asfixiados económicamente como sus empresas afiliadas. Realizar estudios, levantar encuestas, sistematizar datos cuesta dinero y así ha sido siempre. También tiene mucho de cierto “que el que paga la encuesta  o estudio influye en el resultado” y por esta razón eran muchos lo que defendían las publicaciones del BCV  por su amplia base de consulta y la capacidad técnica que exhibía el organismo. De la época de oro del Departamento de Estadística del Central siempre se acuerdan no pocos periodistas que vivieron esos tiempos donde los resultados del máximo ente emisor no estaban viciados por la política o al menos no de manera tan evidente.

Este martes el presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) Juan Pablo Olalquiaga, dejó de la lado su  cuidado  y moderado lenguaje para admitir que estamos “cayendo por un barranco”  y que de continuar el  modelo económico actual se proyecta el cierre de un número importante de empresas “de 3.800 establecimientos industriales que quedan en el país, 1.018 (27%) podrían cerrar sus puertas en los próximos doce meses debido a las condiciones adversas de la economía del país”.

Olalquiaga reiteró que “la industria en Venezuela está trabajando a niveles muy precarios. Ya se han perdido 2/3 partes del sector industrial, y de mantenerse la situación económica y social tal como está, lo que se prevé es que más industrias seguirán cerrando y las pocas que queden se mantendrán operando al mínimo de su capacidad”.

También ayer conocimos del esfuerzo de la Comisión de Finanzas y  Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional, liderada por José Guerra, Rafael Guzmán y Ángel Alvarado, quienes junto con su equipo de trabajo se han dado a la tarea de no dejar en el olvido las cifras económicas, pues en este terreno no valen las generalizaciones “algunos” “la mayoría” “muchos” pocos” pues para tomar decisiones serias se requieren resultados concretos.

Sin contar con la maquinaria del Banco Central de Venezuela, la golpeada Asamblea Nacional informó que en 24,5%  se ha contraído la economía nacional desde el 2012.

El diputado Ángel Alvarado, destacó  que  “la recesión de la economía venezolana se inició en el primer trimestre de 2014, y se ha extendido hasta este año, transformándose en una depresión”. Además, entre 2012 y 2017 hubo un desplome de 24,5% del producto interno bruto (PIB). En los primeros nueve meses de este año, la actividad económica disminuyó 12% en comparación con el mismo lapso de 2016.

Por su  parte José Guerra señaló que el  Índice de Actividad Económica Mensual (Iaeman) “es producto de cinco meses de trabajo” y recordó que desde el 2015 se ocultan las cifras económicas para pretender que todo está bien. “Hoy venimos a saldar esa deuda del Banco Central de Venezuela”, dijo.

Al final del ejercicio la realidad que se percibe en la calle, no permite ocultar lo que la ausencia  de publicación de cifras esconde. Ha llegado el momento de conocer los resultados y señalar a los responsables.


Por Ginette González 
Fuente: Descifrado.com