Emigrar de Venezuela sin nada en el bolsillo: la voraz inflación se come el salario - Venezuela..Libre

Breaking

Post Top Ad

Emigrar de Venezuela sin nada en el bolsillo: la voraz inflación se come el salario


Emigrar de Venezuela sin nada en el bolsillo: la voraz inflación se come el salario
redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- La emigración venezolana es un fenómeno social que ha dado mucho que hablar en el mundo y quien lo ha sentido con más fuerza es la República de Colombia, con una oleada de ciudadanos venezolanos cruzando diariamente su frontera.

La diáspora venezolana comenzó en 1998 con la llegada del chavismo al poder y ha tenido picos elevados a lo largo de dos décadas “dejando al país sin buena parte de su capital profesional”, reseña El País.

Tomás Páez, coordinador del Observatorio La Voz de la Diáspora, calcula que el éxodo venezolano es de 3 millones que hoy viven repatriados en 90 países, producto de la “crisis humanitaria, el hambre y la voraz inflación que se come los salarios”.
Agregó que “la última oleada comenzó en 2015 y se ha acelerado a un ritmo exponencial” situación que será mayor en 2018.

Destacó que el 82% de la población se ha empobrecido, aclarando con esto que “no es que del país se vayan ahora los más pobres”. La situación inflacionaria ha hecho que las personas emigren en las condiciones que se ven.

El mencionado medio español señala que los sectores más pobres de la ciudad están sintiendo el fenómeno migratorio.

Jonathan Landaeta un joven de 21 años de edad que vive en Las Minitas, una zona popular de Caracas, ha despedido a su madre y a dos tíos en el terminal de autobuses. Ahora espera su pasaporte para irse a Colombia con su novia.

Landaeta comentó que “si el país se mejorara un poco, se quedaría, pero la situación no ayuda, la inflación está por las nubes”.
Otro caso fue el de Gregory Díaz, quien cruzó la frontera colombiana en junio del año pasado con un televisor a cuestas, su único patrimonio y tuvo que venderlo para poder sobrevivir unos meses en Cúcuta.

El joven de 24 años es procedente de Petare, es padre de un niño de cinco años y no culminó el bachillerato, regresó a Venezuela y trabaja como carpintero, oficio que le ha permitido reunir 10 millones de bolívares para intentarlo nuevamente con su novia.

El fenómeno migratorio que vive Venezuela, es un tema que es poco tratado por los voceros del Gobierno. Sin embargo, desde la semana pasada asunto ha rodado en la boca de varios funcionarios.

El presidente Nicolás Maduro pidió a los venezolanos que se encuentran en el extranjero que regresen y “prometió mejoras en los servicios consulares en el exterior”.

Pero la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, no fue tan conciliadora y expresó que “la mayoría de los que se están yendo son los frustrados de las guarimbas, ojalá no regresen nunca más”.