La gran estafa opositora ha llegado a su fin | Por Yasmin Nuñez - Venezuela..Libre

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La gran estafa opositora ha llegado a su fin | Por Yasmin Nuñez


 La gran estafa opositora ha llegado a su fin | Por Yasmin Nuñez



La mayoría de los venezolanos estamos claros, el País va colapsando como el Bolero de Ravel, lenta pero progresivamente.

Con cada apagón, por cierto cada vez más frecuentes y más prolongados en el tiempo, se van perdiendo vidas, en especial neonatos, porque en los hospitales las plantas de electricidad hace tiempo que no funcionan por falta de mantenimiento; en los hogares se van perdiendo artefactos eléctricos que ya casi nadie tiene capacidad económica para reponer.

En las Escuelas y Liceos privados los padres y representantes están reuniéndose para donar alimentos y hacer cajas "Clap" a maestros y profesores para que no renuncien. En las Universidades públicas y privadas ya no quedan ni alumnos, mucho menos padres dispuestos a colaborar con un Profesor Universitario de carga completa que gana un salario suficiente para comprar un cartón de huevos y un kilo de queso, nada más.

¿Cómo podemos cuestionarle a un profesor universitario su decisión de irse a Chile, Ecuador, Perú o Argentina, donde son bienvenidos y reciben un salario en promedio cercano a los 1000 dólares mensuales? Ellos tienen familias que mantener.

Las Empresas van muriendo lentamente debido a los abusos del régimen, el cual impone por decreto rebajas que obligan a sus dueños a vender a pérdida. Además, la falta de divisas para adquirir las materias primas dolarizadas son una condena de cierre seguro. A esto se une que los trabajadores no tienen cómo transportarse hacia sus lugares de trabajo, ya mantener un carro es un lujo que pocos pueden darse, los taxis murieron con la escasez del efectivo. El transporte público que ha surgido, ante la desaparición de buses y carros por puesto, son grúas, camiones para transportar ganado, jaulas, todas inadecuadas para tal fin, y peligrosas, son varios los ancianos que han perdido sus vidas encaramados en esos parapetos.

Muchos trabajadores se levantan más temprano para ir a sus puestos de trabajo por sus propios medios, es decir, a pie, caminando cuadras y cuadras, muchas veces sin desayuno, por lo que aunado a la falta de una buena alimentación, el caminar largas distancias está haciendo que los venezolanos disminuyan su masa corporal aceleradamente. No me quiero imaginar cuando a estos trabajadores se les rompan los zapatos, tendrán que caminar al estilo salvaje, es decir, descalzos. Si el sueldo no alcanza ni para comer, ¿con qué se compra un trabajador unos zapatos nuevos o usados?

El comercio formal languidece por la caída constante de los puntos de venta, mientras que el comercio informal sufrió un infarto fulminante por la falta de efectivo.

Hablando de efectivo, nos toca ahora referirnos a los bancos, ya no quedan ni cajeros, muchos bancos se están resolviendo con estudiantes de cajeros que hacen sus pasantías. A veces pasan días sin que aparezca el blindado con la remesa del Banco Central, y la gente resuelve esperando que algún buen samaritano venga a depositar algo de efectivo que reparten luego entre los más tenaces que se quedan a las afueras de los bancos a reposar en las áreas verdes por horas y horas, haciéndole competencia a las iguanas que salen a tomar el sol. Y ni hablar de los pensionados, eso es un crimen de lesa humanidad, muchos hasta pernoctan desde dos noches antes de la fecha del pago de la pensión, durmiendo sobre cartones, refugiándose del sol guindando en la cerca perimetral del banco toallas o sábanas, y todo para ser los primeros en cobrar con la promesa de que van a recibir la pensión completa, que apenas alcanza para menos de lo básico, rindiéndola un poquito más porque al comprar en efectivo consiguen los productos más económicos.

En los Tribuales de cada Ciudad "celebran" con frecuencia la despedida de un Juez, una secretaria o un escribiente que renuncia. En las oficinas públicas los empleados se rebuscan como pueden, haciendo una gestoría de su propio trabajo.

El orden público no existe, en su lugar reina un caos generalizado, donde cada quien resuelve como puede, cada vez hay menos semáforos funcionando, las principales vías al caer la noche son como campos sin luna llena. Si se produce un choque todos pierden, pues casi nadie tiene la posibilidad de adquirir una póliza de responsabilidad civil. Es por eso que ya nadie sale de noche, se han impuesto las bodas mañaneras, de manera que en las Iglesias no es extraño ver matrimonios, primera comunión y bautizos en un mismo día.

En los hospitales, si alguien llega con un familiar enfermo, al minuto tiene que salir con una lista de insumos, para comenzar un largo y tortuoso recorrido tipo vía crucis por decenas de farmacias para ver si encuentra "todo" lo que le pidieron para poder atender al enfermo. Y ni hablar si el familiar muere por no conseguirlos, ya muchos están dejando los cadáveres de sus seres queridos en hospitales, en morgues y hasta en el frente de oficinas públicas porque no tienen cómo enterrarlos, incluso se han visto imágenes donde personas llevan a un familiar fallecido a su última morada en una vieja carretilla de albañilería.

Esta no es nuestra verdadera Venezuela, la verdadera se la robaron una jauría de gente con apetito feroz por las riquezas públicas, y un odio tremendo por el progreso y el bienestar general de sus gobernados.

En fin, todos sabemos lo narrado, porque de alguna manera lo hemos vivido y padecido. El punto es el siguiente: ¿Si todos estamos tan claros, por qué la oposición luce tan torpe, tan errática, tan sin ganas de luchar como lo hicieron sus antecesores en décadas pasadas y en siglos pasados? ¿Por qué, si la mayoría está clara y sabe que el chavismo asumió el poder con el único objetivo de destruir al País, el liderazgo agrupado en la Mud, (quien asumió el control y la hegemonía de la oposición como si fuera una franquicia exclusiva), no actúa con la contundencia y valentía que un líder opositor debe mostrar? ¿No tienen la capacidad o no tienen un genuino interés de plantarle cara a los destructores del País?

Muchos creyeron que los "líderes" opositores serían capaces de detener esta debacle, se equivocaron, la oposición prefirió colaborar con los destructores, asumiendo desde siempre una actitud pasiva, incluso cómplice, aceptando ir a diálogos sin condiciones previas, para nunca conseguir aunque sea una sola medida importante para el País, y es que para nadie es un secreto que quienes hoy controlan el poder no están dispuestos a ceder ni un milímetro de lo conquistado, primero arrasan con todo antes que ceder el control.

Esta apaciguada (o apaciguadora) oposición nos ha metido por años en el redil de la vía electoral, llevándonos como borregos a votar elección tras elección, a sabiendas que esa vía electoral la tienen cerrada a cal y canto, (a estas alturas hasta la victoria de la AN luce sospechosa, pues nada hicieron para alterar el statu quo chavista, ni siquiera renovaron el CNE cuando tuvieron chance).

Para esta mediocre oposición, si íbamos todos a votar "masivamente", teníamos la posibilidad de ganar por goleada, no importaba que el árbitro no fuera imparcial; nos prometieron que la paciencia era la receta perfecta para derrotar al régimen destructor, que el tiempo de Dios era perfecto, que si hacíamos presión les darían otro rector del CNE, no importaba seguir en minoría, y a lo mejor cedían en permitir la venida de un observador un poquito menos descarado que Rodriguez Zapatero.

Cómo es posible que, mientras los venezolanos están muriendo de hambre, los enfermos renales, oncológicos, los trasplantados, estén condenados a una muerte segura porque el régimen ni les suministra las medicinas, ni permite un corredor internacional humanitario, y muchos presos políticos no reciben la atención medica que requieren, los "líderes de la Oposición" están "pidiendo" al régimen que permita a las Naciones Unidas venir como "observador electoral", cuando lo que deberían estar haciendo es un exhorto internacional para que las Naciones Unidas intervengan en Venezuela para permitir un corredor humanitario, antes de que en Venezuela se produzca un lamentable genocidio, como muchos otros que han ocurrido en el mundo, y que se han podido evitar, pero no lo hicieron, por la apatía de los políticos que nunca se ponen de acuerdo en las cosas verdaderamente importantes para la humanidad. Después vienen las "mea culpas", que si "debimos actuar antes de", y todas esas insultantes excusas que tan bien pregonan los mandatarios, los diplomáticos y la Comunidad Internacional en general.

¿Cómo le pedimos al mundo que nos ayuden si aquí los políticos se están cayendo a cuchillo limpio para ver quién asume el liderazgo de cara a una contienda electoral que esperan se produzca en mejores condiciones que las actuales, al negociar correr la fecha de esta elección presidencial con la lejana esperanza de que el régimen ceda un poquito, como si mover las elecciones de abril para mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre o diciembre, fuera a mejorar la situación desesperante que se vive en cada hogar venezolano, a excepción de los hogares de quienes gobiernan y de los que dicen ser o hacer oposición.

Han sido años de espera sin que hayan hecho aunque sea una sola rectificación, participaron sin condiciones en elecciones tras elecciones, renunciaron a la protesta de calle por sentarse a dialogar, y no nos han podido mostrar ni un solo resultado positivo, ni siquiera la libertad de algunos presos políticos porque allí se manejaron sórdidos intereses partidistas.

El tiempo de las componendas, de los reuniones secretas, de los repartos de prebendas que solo benefician a los cogollos de siempre, se agotó. Es hora de pedirle a la dirigencia opositora concentrada en la Mud que se aparte, que permita a otros hacer lo que ellos nunca hicieron: defender al País de verdad. Ya no podemos seguir esperando, Venezuela agoniza, y un gran número de compatriotas andan como los judíos errantes, huyendo a cualquier sitio con tal de estar lejos de este infierno comunista.

No podemos ni debemos permitir que la actual dirigencia opositora siga engañando a los venezolanos y al mundo con una salida electoral que quedó obstruida completamente. Si siguen con su terquedad, tendrán que acompañar al régimen en el calvario que se les avecina. No se puede postergar lo que es impostergable, la Transición. Hay mucho por hacer, demasiado por reconstruir, y si esta gente de la Mud no es capaz de acompañarnos porque no entiende la complejidad de lo que estamos viviendo, o simplemente no quieren asumir su responsabilidad histórica en este duro pero extraordinario camino de reconstrucción, llegó la hora entonces de decirles adiós. La gran estafa opositora ha llegado a su fin.

Yasmin Nuñez
Fuente: Lacabilla.com