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La economía venezolana después de este 20 de mayo


La economía venezolana después de este 20 de mayo


Independientemente de cual sea el candidato ganador en las elecciones presidenciales del 20 de mayo, el nuevo gobierno tendrá que encarar la contracción del aparato productivo y los desequilibrios macroeconómicos que se expresan en un aumento de la escasez e hiperinflación que azota a los hogares y empresas venezolanas. Otro dolor de cabeza para el próximo gobierno es el colapso de la producción de petróleo debido a la falta de inversión, la corrupción dentro de Pdvsa y la fuga masiva de talentos. En 2018 Venezuela puede dejar de ser un exportador neto de petróleo y lo poco que produzca será para pagar a China y para cubrir las necesidades del consumo interno.

La persistente caída de la producción y del ingreso petrolero será el detonante de la crisis de la deuda externa, con su inevitable ola de embargos y querellas judiciales. Hasta ahora se observa un impago selectivo. El gobierno pagó solo los intereses del bono 2020 para evitar el embargo de Citgo, pero enfrenta el reclamo de Conoco que no desmayará hasta cobrar los $ 2.040 millones de dólares del laudo arbitral que falló a su favor. El embargo de activos por parte de Conoco -al bloquear la capacidad de almacenamiento de Pdvsa en Bonaire y Curazao-, ya afecta las exportaciones de petróleo hacia China e India. Aunque los despachos a China son para amortizar deuda, las ventas a la India sí generan flujo de caja para Pdvsa.

Con menos producción y menos crudo que vender, menor será el ingreso en divisas y así el impacto del embargo de Conoco puede ser peor que las sanciones de Trump. Si bien es cierto que las empresas privadas son las que compran el petróleo venezolano -y no el gobierno estadounidense-, los mensajes del vicepresidente Mike Pence anuncian un endurecimiento de las sanciones y no sería de extrañar una prohibición a la compra del crudo venezolano.

Rumbo al caos monetario

Además de la escasez, la hiperinflación, el colapso de los servicios públicos, el descalabro de Pdvsa y la crisis de la deuda externa, el país está al borde de un caos monetario. Es cierto que la plataforma tecnológica del sistema bancario, empresas e instituciones ya no tienen campos para incluir más ceros, pero no hay condiciones para completar el cambio de la actual familia de billetes para el 4 de junio, tal como fue anunciado por el gobierno. La solución de este problema no se logra con una improvisada y torpemente implementada reconversión monetaria.

El sistema financiero está en una situación muy precaria y esto pudiera llevar al país a sufrir un colapso de sus medios de pago. El gobierno presume “fraudes” con las remesas que envía la migración venezolana a sus familiares y por eso decidió investigar presuntos ilícitos cambiarios en el sistema bancario. Sospecha que los bancos pagan la remesa a la tasa oficial de Dicom (80.000 Bs/$) pero luego revenden las divisas en el mercado paralelo (700.000 Bs/$). Esto dio origen a un operativo de fiscalizaciones a entidades financieras privadas como Banesco y el Banco Occidental de Descuento. A Banesco le detectaron 959 cuentas (0.00011%) que podrían haber incurrido en operaciones ilícitas, razón por la cual el Ministerio Público decidió la intervención del banco por 90 días.



Según los indicadores de la Superintendencia de Bancos (Sudeban), Banesco es el banco más eficiente, solvente y rentable del país. Por lo tanto, no hay razones de tipo financiero que justifiquen la intervención al banco privado más grande que tiene 8 millones de clientes y concentra el 40% de las operaciones de pago que se realizan en el país. Su intervención luce como una medida desproporcionada impregnada de un discurso panfletario que intenta despertar simpatías y solidaridad en los sectores populares en la antesala electoral, pero que puede ser el detonante de una corrida contra todo el sistema bancario nacional.

Radiografía del empobrecimiento en Venezuela

No habría mayor problema si la crisis económica antes descrita se quedara en las estadísticas y cuentas nacionales que no publica el BCV. El problema es que esta crisis se ha traducido en un acelerado empobrecimiento y deterioro de la calidad de la inmensa mayoría de la población venezolana. Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (ENCOVI 2017) -realizada por la UCAB, UCV y USB con base en una muestra de 6.168 hogares distribuida en todo el país-, la pobreza subió a 87%.

Según la ENCOVI, 9 de cada 10 hogares no puede pagar su alimentación diaria. Aproximadamente 8,2 millones de venezolanos ingieren dos o menos comidas al día y estas son de baja calidad nutricional.

El 64% de la población ha perdido aproximadamente 11 Kg de peso en el último año y el 68% no tiene seguro de salud. Solo 19% de las mujeres embarazadas en el estrato más pobre se controla desde el primer mes de gestación, en comparación con 73,3% en el estrato de mayor ingreso. Seis de cada 10 jóvenes entre 18 y 24 años no acceden a la educación superior y cuatro de cada 10 niños y adolescentes dejan de asistir a clases por problemas de transporte, apagones o falta de alimentación. El desempleo alcanza al 15,3% de la población, 37,5% trabaja por cuenta propia, 44% trabaja sin ningún tipo de contrato o beneficio laboral.

La superación de los problemas de escasez, hiperinflación, colapso de la industria petrolera y deuda externa pasa por un cambio radical en la orientación de la política económica. Abolir los rígidos controles de cambio y de precios que estrangulan el aparato productivo; corregir el déficit fiscal; erradicar su financiamiento con emisiones de dinero sin respaldo; desestatizar las empresas que terminaron quebradas por el burocratismo y la corrupción; asegurar garantías jurídicas y a la propiedad para atraer nuevas inversiones, son las líneas de trabajo que está llamado a desarrollar un nuevo gobierno para romper la inercia, reactivar la producción, sofocar la hiperinflación y revertir el acelerado empobrecimiento de la población.

Este domingo 20 de mayo, la ciudadanía tiene la oportunidad de reemplazar en el gobierno a los responsables de esta tragedia nacional y traspasar la conducción del país a un nuevo liderazgo que asuma la tarea de repensar y reinventar a Venezuela. No perdamos esa oportunidad. Vamos todos a votar.

@victoralvarezr
fUENTE: ELESTIMULO.COM