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Jorge Rodríguez, un siniestro siquiatra de ansiedad revanchista


Jorge Rodríguez, un siniestro siquiatra de ansiedad revanchista


Jorge Rodríguez padre fue un guerrillero que participó en el ominoso secuestro de un industrial norteamericano apellidado Niehous. Capturado por ese delito, unos policías alevosos lo asesinaron. Toda la sociedad repudió ese crimen. Incluso el gobierno propició el castigo a los culpables. Los dirigentes estudiantiles de la época en Venezuela, elevamos nuestra airada protesta.

El guerrillero tuvo dos hijos: Jorge y Delcy. Ellos crecieron arrebatados por el odio, el resentimiento y el empeño de hacerle pagar a la humanidad el asesinato del padre. De Delcy no tiene mucho sentido hablar, después de todo ella no pasa de ser una muchacha incompetente y disparatada.

El siniestro global es su hermano, el siquiatra, Jorge Rodríguez hijo. Siquiatras y sicólogos son profesionales muy útiles en un tiempo social de ritmo vertiginoso, compulsión consumista, aturdimiento ruidoso, robotización envolvente y fuga del amor al prójimo. Pero este Jorge usa la siquiatría para la manipulación colectiva y satisfacer su ansiedad revanchista.

En reciente mensaje aseveré que el siquiatra Rodríguez es una combinación del satánico doctor Mengele de Adolfo Hitler, con el bárbaro coronel Tarazona del dictador criollo Juan Vicente Gómez. Este hombre ha sido un comodín burocrático para los gobiernos de la bandidocracia castrochavista: ministro, alcalde, vicepresidente de la República, presidente del Consejo Electoral, jefe de campañas…

En todas esas funciones Rodríguez ha estado más pendiente de reprimir y armar fraudes electorales que del servicio público –además de manejar caprichosamente el dinero del Estado.

Con su vocación de esbirro vengativo, Rodríguez se ensañó contra el diputado Requesens. Disfrutó con sevicia la tortura y humillación al indefenso parlamentario. Así complació a sus jefes del comunismo cubano, el narcotráfico y el terrorismo musulmán.

Pero pronto él encontrará que, como en el tango de Cátulo Castillo: “En su total, fracaso de vivir, ni el tiro del final le va a salir”.



POR ALEXIS ORTIZ
Fuente: elnuevoherald.com