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Nicolás Maduro expuso en la ONU su gran teoría de la conspiración


Nicolás Maduro expuso en la ONU su gran teoría de la conspiración


El autócrata chavista llegó al Debate General de Naciones Unidas cargado de acusaciones contra EEUU, Colombia y los medios de comunicación de todo el mundo. En un largo discurso que se contradice con la realidad llegó a negar la existencia del éxodo venezolano y a presumir de la riqueza de su país.

El salón de la Asamblea General de las Naciones Unidas estaba semivacío cuando el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, intervino este miércoles en el Debate General del organismo internacional. El autócrata compensó la falta de oyentes con un discurso mucho más extenso de lo que permiten las normas. Duplicó el tiempo que tenía asignado, como el resto de los mandatarios, para su intervención. Fueron más de 50 minutos donde se presentó como víctima de todo tipo de conspiraciones y ofensivas. Cargó contra EEUU y Colombia y llegó a culpar a los medios de comunicación de “fabricar” el éxodo venezolano.

Como tantos otros autócratas totalitarios, pretendió personificar en sí mismo la totalidad del país que gobierna. “Venezuela viene hoy a decir su verdad” fue la frase con la que arrancó su discurso. Daba a entender así que sólo quienes le apoyan merecen ser considerados venezolanos. Contra los usos del debate, apenas dedicó tiempo a hablar de la situación internacional y de los desafíos que, en su opinión, puede enfrentar el mundo actual. En ese terreno hizo poco más que apoyar al régimen castrista, decir que hay una guerra “contra Siria” y criticar que EEUU “vaya contra” Rusia y China. En definitiva, tuvo palabras de respaldo a los pocos aliados con los que cuenta en la comunidad internacional.

Prefirió explayarse sobre Venezuela. Pero no hizo mención a la crisis política, económica y social que atraviesa el país. De hecho, el éxodo que protagonizan sus conciudadanos no mereció su atención más que para asegurar que era una fabricación de los medios con el fin de ocultar los movimientos migratorios en África y Oriente Medio. Al no reconocer el problema, no pidió ayuda internacional para hacerle frente. Eso sí, acusó a EEUU de amenazar con retirar las “ayudas directas” y ejercer “el bloqueo de ayudas de los sistemas internacionales”. No parecía darse cuenta de que la realidad le contradice.


Presumió de pulso económico

Lejos de reconocer los acuciantes problemas económicos del país, afirmó que Venezuela “es la nación que posee la reserva de petróleo más grande certificada del mundo”. No dijo, eso sí, que esas reservas no pueden ser explotadas debido a que el régimen chavista ha destruido casi por completo la capacidad operativa de la estatal PDVSA.

Añadió que “nuestro país está certificando lo que pudiera ser, con estándares internacionales, la primera reserva de oro del mundo” y que posee la cuarta mayor de gas. Alardeó además de la situación de los jubilados y el resto de los ciudadanos de Venezuela. Pero no dedicó una sola palabra a la escasez de bienes básicos y a la hiperinflación.

Eso sí, destinó mucho tiempo a acusar a los supuestos culpables de esos males de Venezuela que no existían en su discurso. Maduro proclamó: “Hoy Venezuela es víctima de una agresión permanente en lo económico, en lo político, en lo mediático por parte de quienes gobiernan los Estados Unidos de Norteamérica”. Fueron varias las ocasiones en las que se refirió a la primera potencia mundial con ese nombre, rompiendo todas las normas de la diplomacia al no usar el nombre oficial del país: Estados Unidos de América.

Maduro habló de la supuesta “agresión permanente” en lo económico. Dijo que “Venezuela ha sido sometida en los dos últimos años a una serie de medidas unilaterales, ilegales, de persecución económica, de bloqueo económico. Se nos ha impedido la utilización de la moneda internacional, el dólar, con posiciones de uso de dominio por parte de las autoridades de la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos”. Obvió que, pese a que sea la divisa de mayor uso en el comercio internacional, el dólar no es una moneda internacional desde un punto de vista legal. Es la de EEUU.

Añadió que “Venezuela es sometida a un conjunto de mecanismos de sanción económica ilegales, unilaterales. Ayer el presidente de Estados Unidos desde esta misma tribuna anunciaba nuevas sanciones, pretendidas sanciones, económicas y financieras, contra nuestro país”. Se quejaba así de las sanciones impuestas contra su esposa, Cilia Flores, y otras personas de su círculo íntimo.

Quiso, además, hacer pasar por un castigo a todo un país lo que no son más que sanciones contra personas concretas de la élite del régimen chavista. No se refirió tampoco a las sanciones impuestas, entre otros, por la Unión Europea y Canadá. Sería muy difícil defender la supuesta ilegalidad de esas medidas si se saliera del discurso antiestadounidense.


Negación del éxodo venezolano

Dibujó también una gran conspiración por parte de los medios de comunicación de todo el planeta. “Venezuela también es sometida a una agresión permanente en lo mediático. Se ha tratado de construir un expediente para justificar una intervención internacional”, dijo. Añadió que “se ha construido a nivel mediático mundial un expediente contra nuestro país para pretender una crisis humanitaria. Una crisis humanitaria que utiliza los conceptos de Naciones Unidas para justificar una coalición de países encabezado (sic) por el Gobierno de Estados Unidos y sus gobiernos satélites en América Latina que le ponga la mano a nuestro país”.

“Se ha fabricado por distintas vías una crisis migratoria, que se cae por su propio peso”

Sostuvo que “se ha fabricado por distintas vías una crisis migratoria, que se cae por su propio peso, que pretende desviar las verdaderas crisis migratorias que hay en el mundo, que demuestran lo desfavorecidos que somos los países del sur”. Otro objetivo de la supuesta “campaña mediática mundial” sobre “una pretendida crisis económica” sería “justificar” una “intervención humanitaria” en Venezuela.

La tercera agresión, según Maduro, sería de carácter diplomático. “Sobre Venezuela se ha dirigido una feroz ofensiva diplomática en todos los órganos del sistema de Naciones Unidas, apoyada por gobiernos satélites que arrodillados mancillan el honor de los pueblos que dicen representar”, sostuvo.

Una cuarta es la agresión “en lo político”. Denunció supuestas maniobras de EEUU para propiciar un golpe de Estado con el cual “provocar un cambio de gobierno y un cambio de régimen en Venezuela”. Sostuvo que esto fue publicado por The New York Times (en septiembre ese periódico publicó que funcionarios estadounidenses se habían reunido con militares venezolanos que defendían ese tipo de acción) y que la información fue difundida por “la revista Times (se llama Time), por el Washington Post y conocida a través de la prensa mundial”. No explicó cómo cuadra esto con la existencia de una campaña mediática mundial contra su régimen.


Ataques a Colombia

Dijo que esto “vino a confirmar la conspiración, la agresión permanente de los factores del Gobierno de los Estados Unidos contra una democracia constitucional robustecida”. No sólo culpó a EEUU. También señaló a otra de sus bestias negras: “Funcionarios de Estados Unidos desde Colombia, apoyados por el Gobierno de Colombia y la institucionalidad colombiana, se reunieron y ofrecieron su apoyo y su aliento a este intento de cambio de régimen”.

Maduro volvió a culpar a Colombia y EEUU, así como a otros países, cuando habló del extraño atentado en el desfile militar del 4 de agosto

Volvió a culpar a Colombia y EEUU, así como a otros países, cuando habló del extraño atentado en el desfile militar del 4 de agosto. Dijo que “todas las investigaciones conducen a que el atentado terrorista del 4 agosto se preparó, se financió y se planificó desde territorio de los Estados Unidos de Norteamérica”.

Añadió que los autores materiales “fueron entrenados, preparados durante meses, en territorio colombiano bajo el amparo y el apoyo de las autoridades colombianas. Y las últimas investigaciones y capturas han revelado, como lo he hecho de conocimiento de la opinión pública, que algunos funcionarios diplomáticos de los gobiernos de Chile, Colombia y México son referidos por los autores materiales como involucrados para facilitar su fuga luego del ataque terrorista”.

Cuando lanzaba uno de los ataques contra Colombia, se pudo ver cómo el único representante de ese país presente en la sala le miró con cara seria y mascando chicle con aire de indiferencia.

Maduro logró arrancar el aplauso de una parte de las pocas personas presentes en la sala cuando dijo que estaba dispuesto a reunirse con Donald Trump. Dijo: “El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, estaría dispuesto, yo estaría dispuesto, a estrechar la mano del presidente de los Estados Unidos y a sentarme a dialogar sobre los asuntos de las diferencias bilaterales y los asuntos de nuestra región que así sean considerados”.


El régimen alaba al autócrata

El discurso de Nicolás Maduro estuvo respaldado en Twitter por una importante actividad de jerarcas del régimen, que era replicada por chavistas convencidos. Pusieron en marcha dos etiquetas: #maduroenlaonuvozdelaverdad y # venezuelaalzasuvozenlaonu.

Algunos de los más activos fueron el presidente de la ilegal Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello; el jefe de los CLAP, Fredy Bernal; el exministro de Educación, Elías Jaua; y el canciller Jorge Arreaza. Todos ellos dedicaron palabras de elogio al autócrata y publicaron vídeos de la intervención.


Por Antonio José Chinchetru
Fuente: alnavio.com