El video que demuestra cómo purga Maduro a sus enemigos - Venezuela..Libre

Breaking

Post Top Ad

El video que demuestra cómo purga Maduro a sus enemigos



El video que demuestra cómo purga Maduro a sus enemigos





Esta es la historia de un video. Hay que verlo. Porque cuando lo observó el 15 de marzo de 2013 usted seguro pensó que la cosa era normal. Y no era así. No ha sido así. El caso es que ya no están todos los que estuvieron. Ni siquiera el orador de orden. ¿Dónde están? Purgados.
El video que demuestra cómo purga Maduro a sus enemigosAmpliar
Esto sucedió el 15 de marzo de 2013. La despedida a Hugo Chávez. El discurso de Miguel Rodríguez Torres. Seguro que usted vio en cadena nacional el momento. Pero jamás imaginó lo que pasaría después. Muchos de los allí presentes, ya no están. Comenzando por el orador de orden. El mayor general que se vendía a sí mismo en aquellas palabras como un hombre de la total confianza de Chávez. Leía párrafos de cartas viejas que Chávez le había dirigido. De los tiempos en que estuvo preso en Yare como consecuencia del golpe del 4-F de 1992. Lecciones de vida. Lecciones de política. Y Rodríguez Torres marcando una especie de guion histórico y de libreto personal. Chávez no podía escucharlo. Estaba muerto. No podía desmentirlo. O decirle que la cosa no es así. No toda es así la historia. Pero qué más da; cada quien se ha diseñado una historia con Chávez. Quien sí oía era Nicolás Maduro. Y estaría ya pensando, maquinando, que aquella cofradía que portaba el brazalete del 4-F no lo iba a acorralar. Ese grupo que parecía tomarse la escena para sí. La cara de Maduro era elocuente. Maduro estaba arropado por Evo Morales, presidente de Bolivia, que todavía sigue apoyando a Maduro.

¿Quién escogió a Rodríguez Torres para el discurso? ¿Para aquellas reflexiones? El mundo militar, no hay duda. Con Diosdado Cabello como actor principal. Y él no sería el orador porque el 4-F no fue un actor principal, y aunque Rodríguez Torres tampoco, al menos cumplió un rol inolvidable: el intento de toma de La Casona, la residencia principal. Y no hablaba Francisco Arias Cárdenas, el comandante exitoso del 4-F, porque ya no era militar, y estaba allí como un espectador más, porque el caso es que a este acto del 15 de marzo había que darle carácter militar. Es que en esos primeros días del poder de Maduro ya corren rumores. Y entre otros, que no se sostiene, y una vez electo, más tarde, se decía que su gobierno sería de transición. De hecho, una vez electo en 2014, aparece aquel audio de Mario Silva lleno de intrigas. Hasta de golpe de Estado, se habla entonces. Todo un hervidero.

Y por ello conviene volver al video. Y ver que en ese momento lo que parecía una puesta en escena acorde con el momento, no lo era. Y lo demuestra la historia. Lo demuestra que por allí aún no aparecía Tarek El Aissami. Ni Tareck William Saab. Y reaparece Jorge Rodríguez. Y ya no están Jorge Giordani, ni Héctor Navarro ni Ana Elisa Osorio. Unos que están entrando y otros que están saliendo del anillo del poder. Y el que terminó de salir fue Rodríguez Torres. Enfrentado. Confrontado. Metido en el mundo de la oposición contra Maduro. Pese a aquel día que se envolvió con las medias verdades de hombre imprescindible para Chávez.Y allí se ve a Rafael Isea. El brazalete lo identifica. Maduro viene nombrándolo en los discursos porque Isea y él se conocen desde mucho tiempo atrás. De hecho, Isea y él van juntos al Paseo de Los Próceres a celebrar la salida de Chávez de prisión. Maduro tenía otros planes para Isea. Y otros El Aissami. Y Maduro pacta con El Aissami. Ya Isea representaba poco en el poder. A los pocos meses se desató la intriga. Luego la persecución evidente. Las acusaciones por corrupción. Y la idea de Isea a los Estados Unidos. Y las declaraciones exclusivas a KonZapata en las que anticipa el fracaso de Maduro en el Gobierno, y señala que se persigue a las figuras del 4-F. Y dice que el próximo purgado va a ser Diosdado Cabello, algo que todavía no ha ocurrido.

Y allí se ve a Rafael Ramírez. Sobresale. Y por ello ya está en el punto de mira. Pasa de sucesor en potencia a ser objetivo. El primero de los grandes objetivos. Porque se cree un poder autónomo en PDVSA. Y Maduro quiere controlar PDVSA. Y él que todavía es presidente de PDVSA, así se lo cree. Y lo critica Giordani. Y el propio Cabello no lo traga completo. Imposible. Es muy alto. Y Maduro entenderá más tarde que si sale victorioso de la operación contra Ramírez se ganará el respeto de todos. Porque en esos momentos Maduro tiene que negociar con todos cualquier decisión de importancia que vaya a tomar. De modo que dará tiempo a que Ramírez se termine de destapar para luego purgarlo. Y purgado, Ramírez se queda fuera del país.

Y allí se ve a Luis Ortega Díaz. Tenía un poder prestado. Por Chávez. Por Cabello. Pero Maduro ni Cilia Flores, la que luego será la primera combatiente, confiaban en ella como fiscal General. Planos rápidos en el video. No se mueve. Allí casi nadie se mueve. Ella no se movía porque contaba con el respaldo de Cabello que era presidente de la Asamblea Nacional. De Cabello, a quien ella misma había salvado de las investigaciones por el expediente de la gobernación de Miranda. Favor con favor se paga. Hasta que se desataron los hechos de 2017. Y el golpe de Maduro. Y la violencia. Y ella acusó, y tuvo que huir, y luego la acusaron, y ella sigue acusando, con menos pruebas de las que dijo que se había llevado y que comprometan a Maduro y a Cabello, sus principales enemigos ahora.

Y allí se ve a María Gabriela Ramírez. Era defensora del pueblo. Sin nombre de peso. Sin peso propio. Mira también con mirada fija. Con esa mirada que no puede imaginar lo que vendrá. Ni lo que se desatará en 2017. Y que hará que cambie. Y le diga basta a la comparsa. Y entonces, igual que Luisa Ortega Díaz, tendrá que salir. Y abandonar el anillo del poder. La verdad es que nunca perteneció a ninguno. Fue una pieza que se dejó utilizar. Una purga sin pena ni gloria.

Y allí se ve a Temir Porras. Medio escondido. Cerca de Maduro. Su amigo. Porras el intelectual. El que lleva consejos. El que lleva asesores. El que de repente se cree que su entrada al círculo puede perdurar porque maneja el conocimiento y algunos enlaces internacionales. Esos que le quedaron del tiempo en que fue una de las fichas de mayor confianza del Maduro canciller. Tantos años canciller. Y Porras a su lado. Consejero. Mensajero. Vice canciller. Porras después asesor económico. Y presidente del Bandes de donde también botaron a Isea. Temir Porras señalado como parte del desastre económico inicial. Ahora dónde está. Entre París y Uruguay. Lejos. Mejor las clases. Mejor los análisis. Mejor las críticas a Maduro.

Y allí se les ve a Maduro y a Cilia Flores. Ganadores. Lo controlan casi todo. Maduro demostrando por qué fue el escogido. El primero en la línea. Y no Cabello. Y no Ramírez. Maduro el que golpea a los suyos sin piedad. Maduro el que golpea a los opositores sin piedad. Maduro el cruel. El inconmovible. Y ese Maduro y esa Cilia Flores que se observan allí, tampoco son los mismos. Transformados por el poder. Transformados por la ambición de poder. No solo por el empaque del traje ni del peluquero. Y quienes lo creían un blando, que no aguantaría, se equivocaron. Y quienes montaron aquel acto de simbología castrense, también se equivocaron. Decían que era un presidente transitorio, y allí está. Con más poderes. Los entregados por Diosdado Cabello y Tarek El Aissami. Y los arrebatado a Ramírez y a Rodríguez Torres. Allí está. Con su régimen. Un régimen que pretende extender más allá de lo que imaginaban quienes le daban corta vida.


Por Juan Carlos Zapata
Fuente: konzapata.com
https://youtu.be/urmB8tFQb9o