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Anarquía e impunidad al sur del estado Bolívar deja en evidencia poder del pranato



Anarquía e impunidad al sur del estado Bolívar deja en evidencia poder del pranato
Foto: Pableysa Ostos

Las denuncias no son nuevas, han ido y venido, no solo por los habitantes, sino también por organismos de seguridad y autoridades que han admitido la presencia de grupos armados en las poblaciones mineras ubicadas al sur del estado Bolívar. Los ingresos por parte de grupos militares se han dado esporádicamente, y sin poder erradicar una situación que tiene más de 6 años sucediendo en el estado fronterizo con Brasil.

Anarquía e impunidad al sur del estado Bolívar deja en evidencia poder del pranato
Foto: Pableysa Ostos

Uno de los despliegues más significativos lo vivieron en El Callao, en agosto del 2018. Dos helicópteros no paraban de sobrevolar la población y en especial un sector minero: El Perú. Había tensión, he interrogantes, ¿qué hacen? ¿Qué buscan?

En el pueblo se podían ver funcionarios de la Fuerza Armada Nacional (Fan), el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), del Ejército de Venezuela y hasta de la Fuerzas de Acciones Especiales (Faes).

Ese despliegue duró todo el día, y en la noche fue que se confirmó el fallecimiento de tres sujetos armados pertenecientes a la banda de El Toto, que controla la extracción ilegal de la mina. En ese entonces les incautaron una pistola calibre 9 milímetros, otra 7.65 y una granada de mano.

En las inspecciones, después del enfrentamiento, localizaron una fosa común a cuatro kilómetros de distancia. El hallazgo movilizó a más funcionarios que se trasladaron en helicóptero hasta la zona. En el lugar ubicaron 14 cráneos y otras partes de osamentas humanas. La hipótesis era la evidente: las personas fueron víctimas de la banda de El Toto.
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Bolívar

De ese caso no se habló más. Los procedimientos no se siguieron ejecutando en esa zona, y las muertes siguieron sumándose, ante la mirada de la impunidad y el déficit de funcionarios. En el caso del Cicpc, al sur del estado Bolívar solo cuentan con la Subdelegación de Tumeremo, para los poblados de El Callao, Guasipati, Tumeremo, Las Claritas, El Dorado y Santa Elena de Uairén.

A mediados de marzo del 2017 el director del Cicpc, Douglas Rico, prometió la construcción de dos sedes al sur del estado Bolívar, una en Upata, municipio Piar y otra en Santa Elena de Uairén, municipio Gran Sabana. La primera ya está construida, pero se mantiene a la espera de su inauguración.

“Imagínate uno que vive en Santa Elena de Uairén, estamos a unas seis horas de Tumeremo, con qué ganas uno se traslada hasta allá a formular una denuncia. Sin gasolina, sin carro y con las vías tan malas como están, y más a sabiendas que  no habrá justicia”, expresó un habitante del municipio Gran Sabana.

Una muestra del horror

El reporte policial era claro: le amputaron las dos manos, le cortaron la lengua y le espicharon los ojos. La imagen que acompañaba el parte confirmaba lo dantesco del caso. Se trataba de un soldado identificado como: Leocer José Lugo Maíz, pertenecía al contingente septiembre 2018 y su plaza era la 642 BINGF.

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Bolívar

El joven de 19 años, se había ausentado de su puesto de trabajo el 28 de diciembre del 2018. Tras no aparecer por varios días el Ejército de Venezuela lo declaró “presunto desertor” el 1 de enero de 2019. Pero el 12 días después de eso supieron de su paradero.


Por Pableysa Ostos 
Fuente: Caraotadigital.net